
Una grave e inédita situación presupuestaria mantiene en máxima alerta a la comuna de Valdivia. Más de 120 mil personas que reciben atención a través de los diversos dispositivos de la Red de Salud Primaria de la zona podrían ver drásticamente impactada su calidad de vida y acceso a prestaciones médicas esenciales. La Ilustre Municipalidad de Valdivia encendió las alarmas tras confirmar un recorte financiero proyectado que alcanzaría los $1.014 millones para este 2026, derivado de decisiones tomadas por el Gobierno central.
De acuerdo con el análisis detallado del Departamento de Salud Municipal (DESAM), las pérdidas operativas se desglosan en tres frentes críticos:
- Pérdida por per cápita ($554 millones): Corresponde a ingresos inferiores a lo proyectado debido a la falta de reajuste según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del año en curso. Esta omisión resulta inédita en la gestión pública, ya que históricamente dicha actualización es concretada por las autoridades nacionales durante el primer semestre.
- Recorte en Programa APS Universal ($300 millones): Disminución notificada en mayo, cuando el personal de salud ya se encontraba contratado para la ejecución de los programas.
- Ajuste en Modelo MAIS ($160 millones): Recorte en el componente 3 del Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria, notificado tempranamente en febrero bajo las mismas condiciones de personal contratado.
Proyección de déficit para 2027 y consecuencias operativas
El panorama financiero amenaza con volverse estructural. Dado que el cálculo del per cápita para el próximo año toma como base el monto del ejercicio actual, no reajustarlo conforme a la inflación implicaría comenzar el año 2027 con un déficit inicial cercano a los $645 millones.
Las consecuencias operativas de esta falta de liquidez no son abstractas y se traducirán directamente en la pérdida de cobertura comunal:
- Transporte y visitas médicas: Disminución sustancial de recursos de movilización destinados a atenciones y visitas domiciliarias para pacientes con movilidad reducida o enfermos crónicos.
- Conectividad en zonas aisladas: Dificultades operativas para costear el servicio de internet satelital en las postas rurales, insumo básico para fichas clínicas y conectividad de urgencia.
- Prestaciones extramurales y personal: Reducción de operativos de salud en barrios y sectores alejados, sumado a la imposibilidad de financiar reemplazos para funcionarios con licencia médica, lo que sobrecargará la red local.
Red de apoyo y postura de las autoridades
En una reunión extendida en el Cesfam Dr. Jorge Sabat, convocada por los Consejos de Desarrollo Local de Salud (Codelos), la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann, expuso los antecedentes ante dirigentes y autoridades regionales, enfatizando que la defensa de la salud pública local debe responder a un consenso transversal.
«El llamado central es que el Gobierno cumpla con los presupuestos que tienen que entregarse a la salud primaria. La salud primaria es fundamental para el bienestar de nuestros vecinos y vecinas. Hay recursos que este año no nos han llegado y el próximo año ya se anuncian recortes. Nosotros estamos haciendo múltiples acciones, estamos agotando todos los caminos y por lo mismo también no descartamos acciones judiciales», remarcó la jefa comunal.
Por su parte, el presidente del Codelo del Cesfam Dr. Jorge Sabat, Jonás Díaz, puso el foco en el impacto social que generará esta contención de gasto:
«Cuando los recursos no llegan, la situación afecta directamente a las personas: puede significar dificultades para contar con medicamentos, más tiempos de espera para acceder a profesionales y especialistas, y retrasos en mejoras de infraestructura, equipamiento y atención. Frente a esta situación, la Municipalidad de Valdivia ha debido destinar 554 millones de pesos de recursos propios para evitar que estas dificultades afecten aún más las prestaciones de salud. Nosotros, como dirigentes, valoramos ese esfuerzo municipal, pero entendemos que esta situación no puede mantenerse indefinidamente ni resolverse trasladando el problema a los recursos de la comuna».
Cronología de las gestiones municipales sin respuesta
La Municipalidad de Valdivia ha activado diversos mecanismos institucionales y administrativos para subsanar el déficit sin obtener soluciones definitivas:
- 25 de febrero: Reunión con el Servicio de Salud Los Ríos, instancia en la que la autoridad regional reconoció el desfase en el per cápita y se comprometió a regularizarlo mediante un pago retroactivo.
- Marzo: El Servicio de Salud Los Ríos reitera y ratifica por escrito el compromiso de pago retroactivo.
- 26 de mayo: Tras el incumplimiento de las transferencias, la Municipalidad envía un oficio formal a la Ministra de Salud exigiendo regularizar los montos.
- 26 de junio: Presentación ante la Contraloría General de la República motivada por la rebaja unilateral en los recursos asignados al programa APS Universal.
- 17 de agosto: La alcaldesa Carla Amtmann ingresa un nuevo requerimiento ante la Contraloría Regional de Los Ríos para pedir una revisión integral de la vulnerabilidad financiera de la salud municipal. En dicha instancia se deja constancia de que el municipio no ha recibido las transferencias del programa APS Universal ni el aporte destinado a mitigar el mayor costo de la reforma previsional.
Sumado a la incertidumbre presupuestaria, el sistema de salud municipal absorbe el alza progresiva de costos fijos —como el incremento en los precios de combustibles y tarifas eléctricas—, lo que sitúa a la red de atención primaria en un escenario límite que arriesga interrumpir servicios esenciales para las familias valdivianas.