VALDIVIA. – Un avance clave para la infraestructura sanitaria de la ciudad está por concretarse. La empresa Aguas Décima informó que el proyecto de alta complejidad denominado “Impulsión Bueras” se encuentra en su fase final, estimando su término para fines de mayo de 2026.
La iniciativa, que representa una inversión superior a los $1.570 millones de pesos, tiene como objetivo principal reforzar y aliviar el sistema de recolección de aguas servidas, dotando a la capital regional de mayor seguridad ante eventuales contingencias o sobrecargas en la red.
Desafíos técnicos bajo el suelo valdiviano
La obra, que comenzó en 2025, ha significado un reto de ingeniería para la sanitaria debido a las condiciones del terreno en el sector de calle General Lagos, entre Bueras y Miraflores.
- Extensión: Intervención de más de un kilómetro de redes presurizadas.
- Complejidad: Los trabajos se realizaron a profundidades significativas en terrenos blandos con alta infiltración de agua, dada la cercanía con el borde río.
- Seguridad: Debido al riesgo de derrumbes, el avance requirió medidas de precaución extremas para resguardar la integridad de los trabajadores y la estabilidad del sector.
Doble beneficio para los vecinos
De forma paralela a la red de alcantarillado, Aguas Décima está ejecutando en el mismo tramo un segundo proyecto destinado a mejorar y reforzar la red de agua potable.
Una vez operativa la nueva «Impulsión Bueras», el sistema de alcantarillado de Valdivia podrá distribuir de mejor manera las cargas que recibe la Planta Elevadora de Aguas Servidas (PEAS), reduciendo drásticamente la posibilidad de rebalses o fallas técnicas en este punto neurálgico de la ciudad.
Impacto en la comunidad
Si bien la magnitud de la obra ha generado intervenciones en el tránsito y la vida cotidiana del barrio General Lagos desde el año pasado, la sanitaria destacó que estos recursos son fundamentales para asegurar un servicio eficiente y moderno que acompañe el crecimiento de Valdivia.