
SANTIAGO / VALDIVIA. – En el marco del Día Mundial de los Pingüinos celebrado este 25 de abril, la organización ambientalista Greenpeace lanzó una dura advertencia al Gobierno: la supervivencia del Pingüino de Humboldt está en riesgo crítico y su futuro depende de la voluntad política del Ejecutivo.
La organización exige el reingreso inmediato del decreto que declara a esta especie como Monumento Natural, el cual fue retirado de tramitación por el Ministerio del Medio Ambiente el pasado 12 de marzo.
Cifras alarmantes: Menos de 2.000 parejas en Chile
Chile es el hogar del 80% de la población mundial de esta especie. Sin embargo, los datos actuales revelan una crisis sin precedentes:
- Caída drástica: En los últimos tres años, las principales colonias han sufrido una reducción del 63%.
- Población actual: Hoy quedan menos de 2.000 parejas reproductivas en el país, una cifra muy inferior a los 23.800 individuos reportados anteriormente por la UICN.
- Cambio de categoría: Estudios científicos sugieren que la especie debe pasar a la categoría «En Peligro», lo que deja un margen de error casi nulo frente a nuevas perturbaciones.
Las amenazas: Acción humana y crisis climática
Según Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, el pingüino enfrenta una «tormenta perfecta» de riesgos:
- Degradación del hábitat: Desarrollo industrial y minero en zonas de nidificación.
- Sobrepesca: Reducción drástica de su principal fuente de alimento.
- Contaminación: Plásticos en el océano y captura incidental en redes de pesca.
- Impacto sanitario: Los efectos devastadores de la influenza aviar.
El factor «Dominga» y la urgencia política
Greenpeace cuestiona la falta de celeridad del Ministerio del Medio Ambiente, comparando la situación con la rápida gestión realizada para proteger a la Ranita de Darwin. Asimismo, alertan sobre el impacto que tendría el proyecto minero-portuario Dominga en las rutas de alimentación de la especie.
“Nos preocupa que la definición del gobierno en esta materia responda a la defensa de intereses privados. El Estado tiene deberes legales y constitucionales de proteger especies en peligro; no son esfuerzos voluntarios, son obligaciones”, sostuvo Espinosa.
La organización enfatiza que el reingreso del D.S. 13 (Monumento Natural) y el D.S. 41 (Clasificación de Especies) son herramientas clave para priorizar recursos y tomar decisiones basadas en la ciencia antes de que el daño sea irreversible.