
En el Día de la Fauna Chilena, organizaciones y especialistas recuerdan que la biodiversidad del país enfrenta amenazas crecientes. Este año, el embajador es el chungungo, la nutria más pequeña del mundo y una de las especies más afectadas por la degradación del Archipiélago de Humboldt, presionado por proyectos como Dominga.
08 de noviembre, 2025. Chile conmemora el Día de la Fauna Chilena en un contexto sumamente crítico para la vida silvestre. La ciencia internacional, a través de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (IPBES), ha alertado que cerca de un millón de especies en el mundo están en peligro de extinción, y las especies chilenas no son ajenas a esta amenaza.
Es en este marco que el Instituto Jane Goodall Chile ha liderado esta conmemoración, decidiendo destacar en la edición de este año al chungungo (Lontra felina), un carnívoro marino que se ha convertido en el símbolo de los ecosistemas costeros que hoy demandan una protección urgente.
La triple amenaza a la fauna marina
El bioquímico marino y estudiante de doctorado en Ciencias Biológicas de la Universidad Católica, Diego Beecher, detalla las intensas presiones que enfrenta la fauna chilena. Estas van desde la pérdida de hábitat y la contaminación, hasta el enmalle accidental y los efectos del turismo no regulado.
Según Beecher, estos factores podrían agravarse de manera catastrófica con la aprobación de proyectos de alto impacto ambiental, como ocurre en el Archipiélago de Humboldt con el polémico proyecto minero portuario Dominga.
“Proteger estos ecosistemas requiere institucionalidad fuerte y participación ciudadana activa”, subraya el científico oceánico.
Desde la sociedad civil, la geógrafa Silvana Espinosa, de Greenpeace, enfatiza la necesidad de acelerar la implementación de la nueva legislación. Afirma que avanzar decididamente en la Ley SBAP (que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, entre otras cosas) es un paso fundamental para frenar el actual deterioro ambiental.
“Proteger nuestra biodiversidad es garantizar nuestra vida y la de futuras generaciones en este planeta. Eso es algo que en un debate centrado 100% en la economía y el enriquecimiento de unos pocos parecemos olvidar”, sentencia Espinosa.
El Chungungo, embajador de un litoral en riesgo
El chungungo es la nutria más pequeña del mundo, habitando gran parte del litoral rocoso de Chile, donde se asocia íntimamente a los vitales bosques de algas. Su estado de conservación actual es ‘En peligro’ de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la clasificación chilena.
Sus principales amenazas no son menores: la destrucción de refugios costeros, la captura incidental, la contaminación y, preocupantemente, los ataques de perros en zonas costeras.
Lamentablemente, esta nutria no es la única especie emblemática que atraviesa dificultades. Recientemente se alertó sobre los desafíos que enfrenta el pingüino de Humboldt –especie que nidifica en islas de alta relevancia ecológica como Choros, Damas y Chañaral (Reserva Nacional Pingüino de Humboldt)–, cuyo estado de conservación fue reclasificado, pasando de ‘Vulnerable’ a ‘En peligro’, según la calificación oficial del país.
Para el científico Beecher, una amenaza latente y transversal es el desconocimiento general de la sociedad chilena respecto a la vasta biodiversidad presente en sus costas, que incluye desde tortugas, delfines, ballenas, aves marinas y peces, hasta invertebrados marinos y mariscos.
“La concientización y democratización del conocimiento científico es muy importante para una correcta protección de la fauna y sobre todo que las acciones que realicemos los humanos vayan en concordancia con el desarrollo de la vida marina”, concluye Beecher.