
A 25 años de la entrada en vigencia de la Ley 19.680 en Chile, las quemaduras por pirotecnia en niños han disminuido en más de un 90%. No obstante, durante las festividades de fin de año se siguen registrando accidentes asociados al uso ilegal de estos elementos. Expertos señalan que la primera atención es determinante para limitar la profundidad de la herida y mejorar la recuperación.
Protocolo de primera respuesta
Ante un accidente con pirotecnia, se recomiendan las siguientes acciones inmediatas:
- Enfriamiento: Aplicar agua corriente a temperatura ambiente sobre la zona afectada durante al menos diez minutos.
- Protección: Cubrir la lesión con una gasa o apósito limpio, evitando ejercer presión.
- Retiro de objetos: Quitar ropa o accesorios solo si no se encuentran adheridos a la piel.
- Traslado: Acudir a un centro asistencial si la quemadura es profunda, afecta a niños, o se localiza en el rostro o las manos.
Errores comunes que se deben evitar
Existen prácticas caseras que pueden agravar el daño térmico y aumentar el riesgo de infección. Por ello, se indica estrictamente:
- No aplicar hielo directo sobre la piel.
- No utilizar pasta dental, mantequilla, aceites o ungüentos caseros.
- No reventar las ampollas que se formen.
- No manipular ni intentar retirar restos de pirotecnia incrustados.
Avances en el tratamiento clínico
El manejo actual de estas lesiones incluye el uso de apósitos de tecnología avanzada que mantienen un ambiente húmedo controlado, facilitando la reparación del tejido sin adherirse a la herida. En casos complejos, se utiliza terapia de presión negativa para acelerar la cicatrización y reducir las complicaciones.
La prevención sigue siendo la medida más efectiva, ya que no existe pirotecnia segura para uso doméstico. El reconocimiento temprano de los signos de alarma y la consulta médica oportuna son claves para reducir secuelas permanentes.