
En un hito para la seguridad sanitaria de la zona, el Gobierno Regional de Los Ríos ha oficializado la entrega de 44 nuevos equipos de alta tecnología destinados al Laboratorio de Salud Pública. Con una inversión que supera los 652 millones de pesos, esta iniciativa busca modernizar la capacidad de análisis y reducir significativamente los tiempos de respuesta ante riesgos epidemiológicos.
Modernización y capacidad de respuesta
La inversión de $652.047.000, proveniente del Presupuesto de Inversión Regional y aprobada por el Consejo Regional, representa un cambio sustancial en la operatividad de la Seremi de Salud. La renovación del equipamiento permite al laboratorio, que ya cuenta con certificación bajo la Norma ISO, elevar sus estándares de precisión en análisis químicos y microbiológicos.
El Gobernador Regional, Luis Cuvertino, destacó que este avance es un salto cualitativo para la región, enfatizando que la mejora en la calidad de los análisis y el acortamiento de los plazos de entrega de resultados impactan directamente en la seguridad y el bienestar de los habitantes de Los Ríos. Según la autoridad, este esfuerzo conjunto entre equipos técnicos permite realizar un trabajo preventivo crucial para evitar hospitalizaciones y enfermedades de gravedad.
Impacto en la vigilancia sanitaria
La Seremi de Salud, Ivone Arre, calificó este proyecto como un «antes y un después» para la institución. El objetivo central es resguardar la salud de la población a través de la vigilancia estricta de la calidad del agua y los alimentos. Gracias a la nueva tecnología, el laboratorio podrá detectar con mayor celeridad microorganismos patógenos como Listeria monocytogenes, Salmonella, Escherichia coli y Bacillus cereus.
En el área de microbiología de alimentos, se proyecta que los tiempos de entrega de resultados se reduzcan a tan solo 48 horas, lo que permite a la Autoridad Sanitaria tomar decisiones preventivas o de clausura de manera oportuna.
Análisis químico y prevención de enfermedades crónicas
Además de la detección de bacterias, el nuevo equipamiento está diseñado para la cuantificación de metales y contaminantes en el agua, tales como arsénico, plomo, hierro y manganeso.
Un aspecto relevante destacado por la jefa del Laboratorio, Paola Recabarren, es el control de parámetros nutricionales. La nueva tecnología permitirá una vigilancia más estricta sobre el contenido de sodio en los alimentos procesados, asegurando que el etiquetado sea fidedigno. Dado que el consumo excesivo de sodio está vinculado a enfermedades cardiovasculares de alta prevalencia, esta fiscalización se traduce en un beneficio social directo, promoviendo hábitos de consumo más seguros y reduciendo la carga sobre el sistema hospitalario regional.
Esta reposición de equipos asegura la continuidad de las prestaciones del Laboratorio de Salud Pública y consolida a la Región de Los Ríos como un referente en vigilancia sanitaria y protección de la comunidad.