
El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile ha manifestado su profunda preocupación y rechazo ante las recientes indicaciones presentadas por el senador Gustavo Sanhueza (UDI), actual presidente de la Comisión de Educación de la Cámara Alta. Según el líder gremial, Mario Aguilar, estas propuestas representan un retroceso inaceptable que pone en riesgo la estabilidad laboral de miles de docentes a lo largo del país.
Los puntos de la discordia
El malestar del gremio se centra en dos modificaciones clave propuestas por el parlamentario:
- Aumento de la barrera de tiempo: Mientras el proyecto original y todas las leyes anteriores establecen un requisito de 3 años continuos o 4 discontinuos para obtener la titularidad, Sanhueza pretende elevar la exigencia a 5 años continuos. «Es una medida arbitraria que perjudica incluso a los profesores de su propia región», enfatizó Aguilar.
- Eliminación de la retroactividad: La indicación propone que la ley solo tenga efecto hacia el futuro y no reconozca los años de servicio previos, lo que, según el Magisterio, «vacía de contenido» la esencia de la normativa.
¿Un quiebre de confianza?
Mario Aguilar reveló que se habían sostenido reuniones previas con el senador Sanhueza en las que nunca se mencionaron estas modificaciones. Esto ha sido visto como una «jugada sorpresiva» que contradice el apoyo transversal que el proyecto recibió en la Cámara de Diputados y en la votación general del Senado, donde incluso figuras de la oposición votaron a favor.
La protesta de las «Recetas»
La indignación no solo se quedó en las declaraciones. En un fenómeno viral, las redes sociales del senador Sanhueza se han llenado de recetas de platos típicos chilenos (charquicán, empanadas, cazuela), una forma de protesta digital utilizada por la ciudadanía para «bloquear» comunicacionalmente a autoridades que toman decisiones impopulares o consideradas injustas.
El contraste con otras indicaciones
A diferencia de lo propuesto por la UDI, las indicaciones del Ejecutivo y de la senadora Yasna Provoste buscan fortalecer el proyecto, incluyendo a docentes con cargas horarias menores (menos de 20 horas) y ajustando requisitos técnicos que no afectan la estabilidad conseguida por los profesores.