
Impactante estudio del INTA-U. de Chile revela que la mayoría de los preescolares ingiere endulzantes no nutritivos, principalmente en bebidas y lácteos, sin lograr reducir el consumo de azúcar. Expertas advierten sobre la nula mejoría en la calidad de la dieta y los riesgos para la salud temprana.
Un revelador estudio elaborado por investigadoras del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónicas Asociadas a la Nutrición (CIAPEC-INTA) de la U. de Chile, ha encendido las alarmas sobre los hábitos de consumo de los más pequeños en el país.
La investigación, titulada «Non-Nutritive Sweeteners Intake and Its Association With Sugars Intake Among Chilean Toddlers», descubrió que un impactante 76% de los niños y niñas de tan solo 3 años consume edulcorantes no nutritivos (ENN) a diario.
Edulcorantes No Reemplazan al Azúcar
El hallazgo más preocupante, según las investigadoras Paola Arévalo, Natalia Rebolledo y Marcela Reyes, es que esta alta ingesta de edulcorantes –siendo la sucralosa (63%) la más común, seguida por acesulfamo-K, aspartamo y esteviol– no se traduce en una menor ingesta de azúcares.
La académica Marcela Reyes afirma que no hubo beneficio esperado: «El consumo de edulcorantes no mejoraba la calidad de la dieta en el sentido de que esta fuera de menor contenido de azúcares».
En la misma línea, Natalia Rebolledo añade que esto significa que los niños no consumen edulcorantes en reemplazo del azúcar, sino de forma adicional. Las principales fuentes de estos aditivos son las bebidas, néctares, jugos en polvo y lácteos saborizados.
¿Por Qué es un Riesgo para la Salud Infantil?
La Dra. Rebolledo explica el principal problema de estos resultados:
Acostumbramiento al Sabor Dulce: El consumo de cualquier edulcorante no se recomienda en niños, ya que los puede habituar a consumir productos dulces.
Riesgo de Sobrepasar Niveles Seguros: Los niños, al tener menor peso corporal, tienen un riesgo mayor de sobrepasar la Ingesta Diaria Admisible (IDA) de los edulcorantes, que se calcula con base en el peso.
Estrategias de Prevención: Evitar el Dulzor
Las expertas coinciden en que la mejor herramienta es la menor exposición a cualquier fuente de dulzor (azúcares, ENN, polioles), especialmente en las primeras etapas del desarrollo, como el embarazo y los primeros años de vida.
Marcela Reyes aconseja preferir los alimentos naturales, que ofrecen otros componentes saludables junto con su dulzor. También destaca la importancia del avance de la autoridad sanitaria en la implementación de un mensaje frontal en los envases que indique la presencia de edulcorantes, para facilitar una mejor decisión de compra.
Natalia Rebolledo es categórica: para evitar el problema, lo mejor es «evitar la introducción de productos endulzados» y favorecer el consumo de agua y lácteos no saborizados.