
FUTRONO / ISLA HUAPI. – En un hito para la conectividad y dignidad habitacional de las zonas más aisladas de la región, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) oficializó la entrega del subsidio de Habitabilidad Rural DS 10 a 15 familias de Isla Huapi.
Este beneficio está dirigido exclusivamente a adultos mayores —quienes promedian los 70 años— que residen en esta zona de difícil acceso, donde el 90% de la población es de origen mapuche y huilliche. Debido a las condiciones geográficas y de aislamiento, el subsidio alcanzará un monto histórico cercano a los $100 millones de pesos por vivienda.
Solución a la precariedad y el aislamiento
Actualmente, los beneficiarios viven en condiciones de alta vulnerabilidad, con hogares que presentan un avanzado deterioro y nula aislación térmica. El Seremi de Vivienda, Cristian Arriagada Patiño, destacó que el enfoque de este llamado regional especial fue llegar a sectores rezagados donde la demanda no suele ser espontánea debido a la brecha digital y geográfica.
“Para el Gobierno del Presidente Kast, mejorar la calidad de vida en sectores alejados es prioridad. El ministro Ivan Poduje nos instó a que los beneficios lleguen a quienes más lo necesitan, reconociendo las particularidades culturales y productivas de estos territorios”, señaló Arriagada.
¿En qué consiste el subsidio DS 10?
El programa de Habitabilidad Rural está diseñado para familias que viven en localidades de menos de 5.000 habitantes y considera factores que los subsidios urbanos no contemplan:
- Pertinencia Cultural: Respeto por la identidad de las familias mapuche-huilliche.
- Geografía Compleja: Incremento de los montos para cubrir los altos costos de traslado de materiales hacia la isla.
- Calidad Técnica: Viviendas diseñadas para resistir el clima del sur, con estándares de eficiencia energética superiores.
Presencia en terreno
La autoridad subrayó que la gestión directa del MINVU en Futrono fue clave para concretar estos proyectos. Al tratarse de una población prioritaria de avanzada edad, el acompañamiento técnico fue fundamental para que las familias pudieran acceder a este monto de inversión pública, que busca no solo entregar una casa, sino transformar la vejez de los habitantes de Isla Huapi en una etapa de mayor bienestar y seguridad.